Trabajando la accesibilidad a ciegas
En la mayoría de las ocasiones no nos queda más remedio que trabajar la accesibilidad desde una perspectiva que poco tiene que ver con estar centrado en el usuario. Simplemente nos limitamos a aplicar las normas existentes sobre accesibilidad.
GUUUI, en uno de sus últimos artículos Accessibility humanized nos da una aproximación más humana entorno a cómo trabajar la accesibilidad de nuestros sites.
En el artículo se comenta como en el desarrollo de un site gubernamental dedicado a la salud contaron con un consultor experto en accesibilidad y con una persona ciega para evaluar dicho site.
La valoración del site hecha por el consultor, después de hacer una validación sistemática del mismo, fue mucho peor que la valoración que hizo la persona ciega después de navegar el site mediante su lector de pantalla. El consultor estimó que el site era malo respecto a su accesibilidad, mientras que la persona ciega pensaba que el site estaba bien estructurado y que no existían problemas graves de accesibilidad.
Además de las radicales diferencias de las dos valoraciones, existió un dato aún más relevante: los problemas considerados por la persona ciega no llamaron la atención de consultor.
En muchas ocasiones, y no precisamente por falta de ganas y teoría aprendida, no nos queda más remedio que recurrir a la inventiva personal o la del equipo en que trabajamos para descubrir en nosotros al usuario al que nos vamos a dirigir.
Este ejercicio es mejor que nada pero sigue siendo insuficiente, sobre todo cuando se trata de recrear la experiencia que una persona con alguna discapacidad puede tener con la aplicación que estamos creando.
A falta de conocer de primera mano la experiencia personas discapacitadas en Internet, nos aferramos a cumplir las normas sobre accesibilidad existentes pensando que de esa forma creamos sites accesibles.
¿Aún seguimos trabajando la accesibilidad a ciegas?
Quienes hayan tenido la oportunidad de llevar a cabo encuentros con personas con algún tipo de discapacidad y descubrir de primera mano su experiencia como usuarios de internet, seguro que han descubierto aspectos fáciles, cercanos y de sentido común que ayudan a interpretar y aplicar mejor las normas sobre accesibilidad.
¿Algún voluntario para contar su experiencia?